Malassezia pachydermatis: ser o no ser lipodependiente. F. Javier Cabañes

Abril 2019.

Las levaduras del género Malassezia forman parte de la microbiota normal de la piel de diversos animales, donde encuentran los lípidos necesarios para su desarrollo. La mayoría de especies son lipodependientes, término que se ha utilizado tradicionalmente para describir que estas levaduras no pueden crecer en el medio de agar glucosado de Sabouraud (SGA) sin añadirle determinados ácidos grasos de cadena larga. Por este motivo, hoy en día, estas levaduras se cultivan en medios enriquecidos con componentes lipídicos, como el agar de Dixon modificado, que contiene ácido oleico y Tween 40, o el agar de Leeming y Notman, que contiene leche y Tween 60, entre otros. Estos ingredientes les proporcionan a la mayoría de las especies los suplementos adecuados para su crecimiento óptimo.

Colonias de Malassezia pachydermatis. La gran mayoría de cepas de esta especie pueden crecer en el medio de agar glucosado de Sabouraud sin la adición de lípidos, por lo que se les denomina tradicionalmente no lipodependientes. No obstante, todas las cepas de esta especie son realmente lipodependientes, ya que necesitan lípidos para crecer ©F. Javier Cabañes.

Por el contrario, M. pachydermatis, motivo frecuente en la consulta dermatológica en perros y gatos, se considera clásicamente una especie no lipodependiente. Esto es debido a que la gran mayoría de cepas de esta especie pueden crecer en SGA sin la adición de lípidos. Aunque infrecuente, algunas cepas de esta especie crecen mal en SGA, o incluso no crecen en el primocultivo. No obstante, estas mismas cepas suelen crecer bien tras realizar subcultivos repetidos en este mismo medio. Sin embargo, en un estudio reciente, donde se han analizado más de 400 cepas lipodependientes de este género procedentes de distintas especies animales, se han podido identificar tres cepas de M. pachydermatis que fueron incapaces de crecer en SGA (Puig et al. 2017). Por lo tanto, unas pocas cepas de esta especie son lipodependientes.

De hecho, estudiando los genomas de estas levaduras se ha demostrado que todas las especies de este género carecen de genes que codifican para una ácido graso sintasa (Wu et al. 2015). Esto significa que necesitan el aporte de lípidos para poder crecer y por lo tanto todas las especies de este género son lipodependientes, hecho que las hace únicas entre los hongos. No es de extrañar que esta específica pérdida de genes sea una consecuencia de su proceso adaptación a la vida en la piel, que le proporciona todos los lípidos necesarios para su crecimiento. Tal como remarcan estos autores, en este proceso han ampliado su arsenal genético con multitud de hidrolasas lipídicas que son necesarias para utilizar los lípidos presentes en este ambiente. Por el contrario sus genomas también han perdido genes involucrados en el metabolismo de carbohidratos, los cuales son poco abundantes en la piel.

Por otra parte, si analizamos la composición del SGA vemos que es un medio indefinido que incorpora peptona. La peptona presenta una mínima cantidad de lípidos que son los que permiten el crecimiento adecuado de la mayoría de cepas de M. pachydermatis. Este hecho nos indica que estas cepas, aunque pocos, necesitan lípidos. Por lo tanto, todas las cepas de esta especie serían realmente lipodependientes.

Dermatofitos: algunos nombres cambian. F. Javier Cabañes

Diciembre 2018.

Los dermatofitos son un grupo de hongos relacionados filogenéticamente que causan las dermatofitosis. Hasta hace un par de años, las especies productoras de dermatofitosis se incluían en los géneros Epidermophyton, Microsporum Trichophyton, que se caracterizaban por no formar grupos monofiléticos. Por este motivo y coincidiendo con el abandono de la nomenclatura dual de los hongos desde el año 2013 por el Código Internacional de Nomenclatura, se ha producido un  incremento en el número de géneros que agrupan a estas especies. Según la nueva propuesta de taxonomía filogenética de los dermatofitos (de Hoog 2017), algunas de estas especies se incluyen actualmente en los géneros Lophophyton o Nannizzia.

Evolutivamente, algunos de estos hongos se han adaptado a determinadas especies animales. Las especies antropófilas, como Trichophyton rubrum o Epidermophyton floccosum, son aquellas que se limitan a causar dermatofitosis en el hombre y raramente infectan a otros animales. No obstante, el hombre puede presentar infección por especies zoófilas, como Microsporum canis y Trichophyton verrucosum, que característicamente producen dermatofitosis en el gato y en la vaca, respectivamente, y son causa de frecuentes zoonosis.

Otras especies que afectan a los animales han cambiado de nombre. Son ejemplos Lophophyton gallinae  (anteriormente Microsporum gallinae) en el caso de las tiñas de las aves de corral y Nannizia nana (anteriormente Microsporum nanum) en las tiñas de los cerdos. La presencia de esta micosis suele ser muy baja en los sistemas de producción actual de estas especies animales. No obstante puede incrementarse cuando la higiene de las explotaciones es deficiente. A pesar de no ser frecuente, pueden aparecer en forma de brotes, como el que afectó no hace muchos años al 100% de las cerdas lactantes en una granja de cerdo ibérico extensivo (García-Sánchez et al. 2011)

También existen especies geófilas como Nannizzia gypsea (anteriormente Microsporum gypseum) que presentan su hábitat normal en los suelos y pueden producir tiñas tanto en el hombre como en los animales. Por otra parte, existen otras especies que presentan una morfología y filogenia común con los dermatofitos, pero que no se han descrito como agentes etiológicos de dermatofitosis, o sus descripciones como tales son dudosas. Son ejemplos las especies típicamente geófilas  Arthroderma uncinatum (anteriormente Trichophyton ajelloi) o Paraphyton cookei (anteriormente Microsporum cookei). Poco a poco nos vamos a tener que ir acostumbrando a estos cambios.

Figura1-Dermatofitos-Microsporum canis-FJ Cabañes-aemicol-AEM
Macroconidio de Microsporum canis ©F. Javier Cabañes.
Dermatofitos-Paraphyton cookei-FJ Cabañes-aemicol-AEM
Macroconidio de Paraphyton cookei ©F. Javier Cabañes.

CURSO TEÓRICO-PRÁCTICO BÁSICO DE IDENTIFICACIÓN DE HONGOS FILAMENTOSOS

El Curso teórico-práctico básico de identificación de hongos filamentosos se va a celebrar del 21 al 23 de enero de 2019.

DIRECCIÓN DEL CURSO:
José F. Cano, Javier Pemán, Ana Alastruey y Julio García.

16th INFOCUS CALI, 15-17 NOVIEMBRE 2018

Se anuncia el evento 16th INFOCUS Cali-2018, uno de los principales foros académicos de discusión en el campo de la Micología Médica en Latinoamérica.